Diversidad sexual en TEA

Hablar de sexualidad con nuestros niños y adolescentes resulta complicado, es un tema que se aborda menos de lo que se debería y que generalmente tendemos a evadir. Las dificultades en torno al abordaje de la sexualidad crecen cuando se trata de un joven o niño neurodiverso; erróneamente pensamos que esta población no ejercerá su sexualidad de manera activa o se les coloca en una caja de “infante eterno” y de esta manera les negamos acceso a su derecho de explorar su sexualidad y ejercerla plenamente.


Lo anterior explica la existencia de muchos tabús sobre la diversidad sexual en personas con autismo. La idea de que un niño, joven o adulto autista tenga preferencias sexuales diversas o que se identifique a sí mismo como no binario o cisgenero, acarrea desconocimiento, temor, prejuicios y por lo tanto poca aceptación social. En un estudio realizado recientemente en los Países Bajos (Strang et al., 2018), se reportó que alrededor del 15% de adultos con autismo se identifican con un género distinto a su sexo de nacimiento; esta cifra debe servirnos como una invitación para abrir la conversación sobre adultos autistas y su posible diversidad sexual.


Promover el autoconocimiento a lo largo del desarrollo es primordial para que una persona explore sus gustos y preferencias. Esta es la base para que posteriormente un niño, joven o adulto autista nos pueda comunicar libremente sus preferencias sexuales; y cuando ese momento llegue, nuestro rol como profesionales, familiares y sociedad es brindar un espacio de aceptación en el que la persona se sienta segura de ser ella misma y abordar las dudas que pueda tener sin temor a ser excluida. Hoy en día, hablar de diversidad sexual ya no se limita a definir nuestras preferencias sexuales como heterosexuales u homosexuales; sino que se trata de una conversación sobre identidad de género, en la que idealmente deberíamos ejercer nuestra libertad de definirnos con lo que más nos haga felices.


Afortunadamente, el campo de la investigación y atención del autismo comienza a incluir las perspectivas de personas autistas como fundamento clave en sus lineamientos de actuación; sin embargo aún nos falta mucho camino por recorrer. Con respecto a la identidad de género, es imperativo escuchar las experiencias de adultos autistas y su concepción sobre la diversidad sexual, de modo que se garantice el respeto a su capacidad de elegir cómo ejercer su sexualidad y la libertad de ser ellos mismos. Educarnos sobre la relación entre la neurodiversidad y la diversidad de género puede ayudarnos a prevenir problemas de salud mental tales como depresión y ansiedad, se trata de un tema que no podemos seguir evitando y que nos compete a todos.



Mtra. en Psicología Karen García Alday

Fundadora de Abriendo Posibilidades

Especialista de investigación clínica en Boston Children’s Hospital







Referencias:


Strang, J. F., Powers, M. D., Knauss, M., Sibarium, E., Leibowitz, S. F., Kenworthy, L., . . . Anthony, L. G. (2018). “They thought it was an obsession”: Trajectories and perspectives of autistic transgender and gender-diverse adolescents. Journal of Autism and Developmental Disorders, 48(12), 4039–4055. https://doi.org/10.1007/s10803-018 -3723-6


Strang JF, van der Miesen AI, Caplan R, Hughes C, daVanport S, Lai MC. Both sex- and gender-related factors should be considered in autism research and clinical practice. Autism. 2020 Apr;24(3):539-543. doi: 10.1177/1362361320913192. PMID: 32299242.


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